Necesitamos inspiración para transformar profundamente nuestro sistema educativo. En esta labor, el TED, y su tremenda fuerza para transmitir el valor de las ideas, puede ser una verdadera fuente, que anime a quienes piensan la política pública, y a quienes desarrollan una labor activa en el mundo educativo, a pensar en transformaciones de fondo, muy necesarias para estos tiempos